Leyendas
El Cadejos

cadejoEl Cadejos lo han conocido pocos con sus propios ojos; son más los que han tenido el raro privilegio de oírlo a lo lejos, no sé si aullando o rugiendo; pero es infinito el número de los que han sentido, cuando pasa, el ligero casquilleo de sus uñas sobre la acera, y apenas se consiguen gentes que no crean en él, aunque algunos que se las dan de científicos, explican su existencia por la de una raza especial de osos amigos de noctivagar por los montes y por ciudades en busca de hormigueros, su bocatto di cardenale.

 
La niña retobada

Esta es la historia de una niña que cansada de que sus tías se pasaran rezando todo el tiempo, un día se enfrentó a lo desconocido:

Cuenta la abuela, que cuando ella era una niña, vivian en un pueblo cerca de la montaña y rodeada de tías solteras, ya grandes, que dedicaban la mayor parte de su tiempo a hacer rosarios y novenarios por las personas que pasaban por el pueblo ya fueran estos conocidos, parientes o simplemente visitantes.

 

 
La Carreta sin Bueyes

carretasinbueyesDe todas las colonias, fue Costa Rica la única donde los hispanos tuvieron que trabajar como siervos en el labrantío de las tierras; de no hacerlo habrían perecido. La tradición nos habla de uno de éstos llamado Pedro, a quien todos conocían con el mote de "El Malo", tanto por su crueldad para con los indios, como por su manifiesta incredulidad de la que haía arde en todo momento y ocasión.

 

 
La cascada de la novia

leyendacascadanoviaA pocos minutos de Paraíso se encuentra una catarata de seiscientos pies de altura, llamada por algunos la cascada de la novia. Cuentan los que recuerdan, que ese nombre fue dado, debido a que a principios de siglo actual se efectuó un paseo a ese lugar, que dio origen a la leyenda.

Para celebrar la despedida de solteros, una popular pareja de novios realizó un paseo al Valle de Orosi. Salió de Cartago en alegre cabalgata, el grupo de amigos.

 

 
La Llorona

la-lloronaDe los campos a las ciudades emigran muchas jovencitas en busca de su sueño, de estudios y de tener mejores trajes y dinero para ayudar a sus familias.

Esta como muchas llegó a la ciudad y se empleo en casa de ricos, enamorándose de su hijo el cual cruelmente la dejó embarazada y luego la despidió de su trabajo.

 

 
La Tulevieja

Nuestros mayores se valían de cualquier cosa para inducir miedo a los más pequeños y así mantener el orden del hogar.

Esta era una viejita que vivía cerca del río Virilla en una casucha destartalada por el tiempo, usaba para taparse del sol un gran sombrero de "tule", hoja amplia de la planta del mismo nombre.

 
La Segua

Muchas historias tiene, pero me atrajo la sencillez con que me contó Don Jesús Alvarado la suya, campesino de Quircot comunidad situada al este de la ciudad de Cartago, Costa Rica.

Dice así:

Los hombres trasnochadores y borrachos tenemos más probabilidad de topárnosla cuando venimos de la cantina pasando por trillos y cafetales.

 
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